Para leer a John Byrne, empiece por la miniserie de 1986 The Man of Steel, seis números que cuentan una historia completa, y pase después al tono cómico de Sensational She-Hulk (1989). Luego vienen Fantastic Four (#232 a #293), los X-Men de Claremont y Byrne (#108 a #143), Alpha Flight (#1 a #28) y, por último, Next Men (1992), la obra más personal de Byrne. El recorrido tiene seis pasos, ordenados del más fácil al más exigente.
John Byrne ha escrito y dibujado para casi todas las grandes editoriales estadounidenses, a veces en series sin relación entre sí dentro de la misma década. El catálogo es enorme, así que la cuestión no es si Byrne merece la pena, sino por dónde entrar sin ahogarse en series que dan por sabidos años de continuidad. Esta guía ofrece un itinerario: un orden de lectura que va desde el relato autocontenido hacia la obra más exigente.
Lo que distingue a Byrne como lectura
Antes de elegir un punto de entrada, conviene saber qué buscar en este creador, porque tres rasgos recorren toda su producción. El primero es la legibilidad: Byrne dibuja con una claridad narrativa que permite seguir una escena de acción sin releerla. El segundo es el gusto por la continuidad: en las series que escribe Byrne, el pasado del personaje se revisita, los orígenes se reordenan y los episodios antiguos regresan. El tercero es el impulso de controlarlo todo: siempre que puede, Byrne escribe, dibuja, a veces entinta y diseña las portadas, lo que da a sus series un tono muy personal.
Estos rasgos explican el orden que proponemos. Primero colocamos las obras que se pueden leer sin preparación, después las que exigen un mínimo de familiaridad con el género, y por último los proyectos en los que Byrne manda en solitario, con todo el riesgo. Si busca una biografía, esta guía no lo es: hemos preferido el orden de lectura a la cronología de la carrera.
Paso 1: The Man of Steel (1986), el relato cerrado
Seis números, un solo creador, una historia completa. La miniserie de octubre de 1986 está escrita y dibujada por John Byrne, con tintas de Dick Giordano, y sirve como nueva primera página de Superman tras la gran reestructuración del universo DC. Se recorre el final de Krypton, la llegada con los Kent, el inicio de la carrera de Clark en Metrópolis, el encuentro con Lois Lane y una versión repensada de Lex Luthor. Nada exige conocimientos previos del personaje, porque la serie fue diseñada precisamente para empezar de cero.
Por qué empezar aquí: es la obra más accesible del creador y la que mejor muestra su método de reconstrucción. Cada número resuelve un hilo (origen, primer traje, enemigos, reparto secundario), lo que hace la lectura ágil. Pasamos por el primer número en nuestra ficha de The Man of Steel #1.
Como continuación, Byrne lanzó también la serie regular de Superman en enero de 1987, pero esa continuación es más irregular y no resulta imprescindible para el resto del recorrido. Ya prefiera ediciones recopiladas o números sueltos, la miniserie es fácil de encontrar; reunir los seis números originales sigue siendo uno de los proyectos más sencillos de toda la obra.
Paso 2: Sensational She-Hulk (1989), el tono cómico
El segundo peldaño es un cambio completo de registro. Lanzada en 1989, Sensational She-Hulk da a Byrne un personaje secundario que se trata con humor, convirtiendo a Jennifer Walters en una heroína que sabe que pertenece a un cómic y se dirige directamente al lector. Byrne escribe y dibuja los primeros números, y luego vuelve a la serie más tarde; los créditos exactos deben comprobarse número a número en el colofón.
Por qué este paso: demuestra que Byrne puede leerse sin solemnidad, y no requiere conocimientos previos. El placer viene de la puesta en escena del propio género, con guiños a las convenciones de los cómics estadounidenses. Es también la etapa que dio a She-Hulk su identidad duradera, como muestra nuestra clasificación de los mejores runs de She-Hulk.
Cómo acercarse: en números sueltos, la serie no plantea una dificultad especial; en ediciones recopiladas, compruebe el rango de números que cubre, porque los tomos no reimprimen todos los mismos episodios. Este paso es opcional si prefiere relatos serios, pero aclara cómo Byrne maneja el humor, un registro fácil de olvidar cuando Byrne se reduce a los X-Men.
Paso 3: Fantastic Four, del #232 al #293 (1981-1986)
El tercer paso es más largo: sesenta y dos números de una serie mensual, escritos y dibujados por Byrne de 1981 a 1986. Es el ciclo que le gana un lugar junto a Jack Kirby en la historia de los Fantastic Four, y el que aparece en lo alto de la mayoría de las listas, incluida nuestra ficha sobre los mejores runs de Fantastic Four.
Lo que aporta el ciclo: una vuelta al núcleo familiar y a la ambición científica original, antagonistas antiguos revisitados (Doctor Doom, Galactus, Namor) y algunos juegos con el reparto. El juicio a Galactus, en los números 242 a 244, es uno de los episodios más citados, y la llegada de She-Hulk al equipo para sustituir a la Cosa es uno de los cambios más visibles. Los créditos de inicio deben comprobarse en el colofón de los primeros números.
A quién va dirigido este paso: a un lector que ya ha probado un relato autocontenido y está dispuesto a comprometerse a largo plazo. No necesita leer antes los doscientos números; aun así, saber quiénes son Reed, Sue, Johnny y Ben, y qué es Latveria, facilita el comienzo. Nuestra guía de lectura de Fantastic Four cubre lo básico, y los números clave de la época se resumen en las claves de la Bronze Age.
Paso 4: Los X-Men de Claremont y Byrne, del #108 al #143
El cuarto paso es la obra más conocida del creador, pero no la más fácil de abordar. De 1977 a 1981, Uncanny X-Men está dibujada por John Byrne, casi siempre entintada por Terry Austin, sobre guiones de Chris Claremont a los que Byrne aporta como coguionista de la trama. El ciclo abarca treinta y seis números, del #108 al #143.
Por qué no empezar aquí a pesar de su fama: la historia da por supuesto un equipo ya establecido, personajes con rivalidades y relaciones en curso, y tramas que se extienden a lo largo de varios números con subtramas paralelas. Un lector que abra el #108 sin contexto tendrá que reconstruir parte de la situación. Conviene llegar después de los pasos anteriores, leyendo primero la Dark Phoenix Saga (alrededor de los números 129 a 138) y el díptico Days of Future Past (#141 y #142, presentado en nuestra ficha del número 141).
Lo que aporta este ciclo: un ritmo de serie y una galería de personajes que todavía da forma a la franquicia. Muestra también cómo Byrne dibuja un conjunto de héroes, con composiciones de acción que siguen siendo modelos. Para ubicar estos treinta y seis números dentro de la serie entera, abra la guía de lectura de X-Men o el ranking de runs de X-Men.
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Paso 5: Alpha Flight, del #1 al #28 (1983-1985)
El quinto paso es un proyecto en el que Byrne es amo de casa. Alpha Flight #1 está fechado en agosto de 1983 y lanza una serie de 130 números; Byrne escribe y dibuja los primeros veintiocho, en torno a un equipo canadiense cuyos integrantes son Guardian, Puck y Marrina. Una primera aparición en Uncanny X-Men #120 y #121 data de 1979, pero la voz del equipo nace en su propia cabecera.
Por qué este paso llega tan tarde: la serie se apoya en personajes que el lector tiene que aprender a distinguir, con tramas seriadas y sacudidas de continuidad que solo pesan si uno se apega a los protagonistas. Es un muy buen ejemplo de Byrne sin red, con sus fortalezas (un grupo entrañable, una fuerte identidad nacional) y sus límites (un ritmo a veces denso). Pasamos por el primer número en la ficha de Alpha Flight #1.
Cómo acercarse: en números sueltos, como en la mayoría de series de este periodo, el rango del #1 al #28 forma un conjunto limpio que coincide exactamente con la etapa en la que Byrne trabaja solo; después, los equipos cambian y con ellos el tono. Es un proyecto de colección con límites claros.
Paso 6: Next Men (1992), la obra personal
El último peldaño, y el más exigente: Next Men, que Byrne publica en Dark Horse a partir de 1992. El proyecto pertenece al creador, que escribe, dibuja y controla todo; la serie tiene unos treinta números y sigue a un grupo de jóvenes con habilidades que proceden de un experimento realizado sin su conocimiento. El registro es ciencia ficción seria, con una historia que se desarrolla despacio y entrelaza varias líneas temporales.
Por qué leerla al final: es el texto en el que el creador no depende de ninguna franquicia, así que es el más revelador, pero también el que más paciencia exige. Un lector que haya llegado hasta aquí ya conoce la manera, las obsesiones y el ritmo de las revelaciones de Byrne; eso es lo que pretende ofrecer el recorrido. Evítela si busca una puerta de entrada: Next Men no es un punto de partida.
Cómo coleccionarla: los números originales de la editorial independiente suelen ser fáciles de encontrar, pero el estado y la edición varían de un número a otro; compruebe la línea de la editorial y el año en el colofón antes de comprar.
Cómo leer: números sueltos o ediciones recopiladas
Hay dos vías, según lo que busque. El número suelto original ofrece la lectura tal como se vivió: publicidad, cartas de lectores y paginación de la época. Eso implica reunir rangos de números, con la incertidumbre del estado y el riesgo de lagunas. La edición recopilada da acceso continuo, a veces con páginas recoloreadas y una logística más sencilla, pero no siempre reimprime cada episodio de un periodo, y el rango cubierto varía de un tomo a otro.
Nuestro consejo para este recorrido: lea en ediciones recopiladas si su objetivo es descubrir al creador, y complete en números sueltos los conjuntos que le hayan gustado. Un ciclo con límites nítidos, como Alpha Flight #1 a #28 o The Man of Steel en seis números, es un excelente candidato para la colección original. Los ciclos largos, como los treinta y seis números de los X-Men, requieren más método.
Si quiere ampliar el recorrido, hay dos vías laterales: el primer trabajo con Chris Claremont en Iron Fist, hacia 1975-1977, donde Sabretooth aparece por primera vez en el número 14, y la colaboración con Roger Stern en Captain America, alrededor de los números 247 a 255. Son extras, no peldaños.
Resumen: el orden recomendado
- Paso 1: The Man of Steel (1986), seis números, relato completo.
- Paso 2: Sensational She-Hulk (1989), humor y juego con la cuarta pared.
- Paso 3: Fantastic Four #232 a #293 (1981-1986), el ciclo más largo.
- Paso 4: Uncanny X-Men #108 a #143, con Dark Phoenix y Days of Future Past.
- Paso 5: Alpha Flight #1 a #28 (1983-1985), el proyecto casero.
- Paso 6: Next Men (1992), la obra sin red.
En cuanto a coleccionismo, una advertencia de método. Las series de Byrne no comparten la misma escasez: los números clave de los X-Men son muy buscados, los ciclos de Fantastic Four y Alpha Flight son más asequibles, y los números de She-Hulk o Next Men son fáciles de reunir. Para comparar, sitúe la mediana de las ventas completadas de un número de cada paso frente a la del paso vecino, en el mismo grado, en lugar de leer un solo precio. Para valorar un ejemplar concreto, utilice nuestro estimador gratuito.
Preguntas frecuentes
Empiece por The Man of Steel, la miniserie de seis números de 1986. Está escrita y dibujada por Byrne, se puede leer sin conocer a Superman y forma una historia completa. Ofrece la mejor visión general del método antes de comprometerse con los largos ciclos de Fantastic Four o de X-Men.
No, recomendamos lo contrario. Fantastic Four #232 a #293 puede leerse con un mínimo de antecedentes, mientras que X-Men #108 a #143 da por supuestos un equipo consolidado y subtramas en curso. El ciclo de FF funciona como entrenamiento antes de la Dark Phoenix Saga.
Si no quiere leer los treinta y seis números del #108 al #143, quédese con la Dark Phoenix Saga, alrededor de los números 129 a 138, y después con Days of Future Past en los números #141 y #142. Son los dos conjuntos más citados y se leen como relatos relativamente autocontenidos.
No. Esta serie personal publicada por Dark Horse en 1992 exige paciencia y cierta distancia respecto a los hábitos del creador. Tiene sentido al final del recorrido, una vez visto el trabajo por encargo en el que Byrne trabaja con héroes que pertenecen a otros.
Depende del objetivo. Para descubrir, la edición recopilada es más sencilla, siempre que compruebe el rango de números que cubre. Para coleccionar, los conjuntos con límites claros (The Man of Steel, Alpha Flight #1 a #28) encajan bien con los números originales, a diferencia de los ciclos largos.
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