Los mejores runs de Catwoman: ranking de los seis más destacados, ilustración del artículo

El mejor run de Catwoman es el de Ed Brubaker y Darwyn Cooke, lanzado con Catwoman #1 en enero de 2002, que convierte a Selina Kyle en una heroína independiente de novela negra. Le siguen Batman: Year One (Batman #404-407, 1987), de Frank Miller y David Mazzucchelli, y después Catwoman: When in Rome, de Jeph Loeb y Tim Sale (2004-2005). Seis historias componen este ranking, desde la Selina del East End de Gotham hasta la que escribe Tom King, cada una con el formato más adecuado para leerla o coleccionarla.

Selina Kyle nació en 1940 y solo consiguió una serie regular duradera a finales del siglo XX. Sus grandes momentos están, por tanto, repartidos entre series en solitario, historias de Batman en las que hace de comparsa y algunas miniseries. Clasificar "sus mejores runs" significa elegir bloques de lectura coherentes, no seguir una única línea temporal. Esta es nuestra selección, de la más accesible a la más especializada.

Como siempre en esta guía, solo se presentan como hechos los datos verificados (autores, números de ejemplar, fechas); el análisis es propio, sin reproducción de ilustraciones ni de diálogos protegidos.

Los mejores runs de Catwoman: la clasificación de este artículo, del primero al último

Cómo hemos clasificado estos runs

Hemos usado tres criterios. Primero, el lugar de Selina en la historia: conservamos los arcos cuya trama gira en torno a ella, incluso cuando Batman está presente. Segundo, la autonomía: el lector debería poder entrar sin conocer ochenta años de continuidad. Por último, la huella dejada: algunos runs fijaron un traje, un barrio o un tono que los guionistas posteriores retoman.

Esta clasificación no es un ranking de valor de mercado. El número más codiciado en la colección de un personaje casi nunca es el de mejor historia, y la última sección trata del valor una vez resuelta la cuestión de la lectura.

Puesto 1: Ed Brubaker y Darwyn Cooke, Catwoman (2002)

La tercera serie de Catwoman arranca en enero de 2002 con el número 1. Ed Brubaker, que más tarde se haría un nombre en la novela negra, sitúa a Selina en el East End de Gotham, el barrio obrero donde creció, y le da un reparto de apoyo duradero, con Holly Robinson y el detective Slam Bradley. Darwyn Cooke dibuja los primeros números y rediseña el traje: un mono práctico de cuerpo entero, con las gafas subidas sobre la frente. Cameron Stewart se encarga después del dibujo. Cooke realizó también el número único Selina's Big Score, publicado el mismo año, un golpe contado como cómic negro con una elegancia retro.

Este run importa porque establece a la Selina moderna como protagonista de una historia criminal callejera, con un código moral propio y un escenario estable. No hace falta conocer Gotham para disfrutarlo, y esa accesibilidad pesa tanto como su calidad en el primer puesto. El comienzo es seguro, el número 1 de 2002; las fuentes no coinciden en el final exacto del equipo creativo, por lo que no lo fijamos. La página sobre Ed Brubaker sitúa esta obra dentro de su trayectoria.

Para coleccionarla, los primeros números sueltos son fáciles de encontrar y el número 1 sigue siendo el referente de la serie. Las ediciones recopilatorias reúnen los primeros arcos. Selina's Big Score existe como álbum y se coloca aparte de la pila numerada.

Puesto 2: Frank Miller y David Mazzucchelli, Batman: Year One (1987)

Cuatro números de Batman, del #404 al #407, fechados de febrero a mayo de 1987. La historia cubre el primer año de Bruce Wayne en Gotham y el del teniente James Gordon, y Selina aparece al fondo, en un registro de supervivencia urbana que contrasta con la elegante ladrona de décadas anteriores. Miller escribe, Mazzucchelli dibuja, Richmond Lewis colorea y Todd Klein rotula.

El run importa porque el pasado de Selina, tal como lo retomaron Brubaker, Balent y sus sucesores, arranca de esta reescritura. Sirve a quien quiera entender la matriz de la versión moderna, sabiendo que Selina no es el tema de la historia: desempeña un papel secundario pero fundacional. Nuestra entrada sobre Batman #404 detalla el contexto editorial de este primer capítulo.

El formato más sencillo es la edición recopilatoria, que reúne los cuatro números. Los números sueltos originales forman un conjunto de cuatro que completar, con la advertencia habitual: el primer capítulo es el más buscado y su estado hace que el precio varíe notablemente.

Puesto 3: Jeph Loeb y Tim Sale, Catwoman: When in Rome (2004-2005)

Una miniserie de seis números que envía a Selina a Roma en busca de respuestas sobre su pasado, prolongando el universo criminal de Gotham que Loeb y Sale habían explorado en sus historias anteriores de Batman. Sale da a la Ciudad Eterna siluetas angulosas y una luz de cine negro; Loeb construye una investigación personal más que un golpe.

La historia importa porque trata a Selina como el centro de un relato cerrado, con principio y fin, algo que pocas de sus series han hecho. Sirve al lector que ya conoce lo básico del personaje y disfruta del estilo de Sale. Es además una de las historias de referencia citadas en la comparación entre la película de 2004 y los cómics, que detalla nuestro artículo sobre película frente a cómics.

La miniserie existe en seis números sueltos, fáciles de completar, y en una edición recopilatoria. Es un buen ejemplo de conjunto breve en el que la elección del formato es sobre todo cuestión de gusto.

Puesto 4: Tom King y Clay Mann, Batman/Catwoman (2020-2022)

Tom King, que había convertido a Selina en el eje de una larga línea de suspense en su serie de Batman, le dedica con Clay Mann una serie de doce números que sigue a Bruce y Selina en varios momentos de sus vidas. La narración salta de una época a otra, y la serie trata la relación como tema central y no como telón de fondo. Tiene el rigor formal de King, sus efectos de repetición y su gusto por las estructuras espejadas.

El run importa porque lleva la relación entre los dos personajes lo más lejos posible y sirve de conclusión a un ciclo de escritura. Sirve al lector que ya conoce bien a Batman: sin eso, los guiños a la continuidad pierden su efecto. La página sobre Tom King aporta el contexto de sus otras series.

El formato depende del lector: los doce números sueltos son recientes y fáciles de encontrar, mientras que la edición recopilatoria se adapta mejor a la lectura continuada. Las portadas alternativas son numerosas: anote la designación de variante en su inventario.

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Los mejores runs de Catwoman: las secciones de este artículo, en orden de lectura

Puesto 5: Jo Duffy y Jim Balent, Catwoman (1993-2001)

La segunda serie de Catwoman comienza en agosto de 1993 con el número 1, escrito por Jo Duffy y dibujado por Jim Balent. Es la primera serie mensual de larga duración dedicada al personaje tras la reescritura de 1987. Balent se consolida allí como dibujante dominante, con un traje morado y un estilo muy marcado de los años noventa, y la serie se extiende hasta aproximadamente 2001.

Importa porque demuestra que una cabecera mensual sobre Selina puede sostenerse: sin ella, el relanzamiento de 2002 no habría tenido precedente. Sirve al coleccionista que quiere seguir la historia editorial del personaje, más que al lector que busca una historia canónica. El número final no es unánime en las fuentes que contrastamos, así que lo dejamos al margen.

En cuanto a coleccionarla, es una serie larga, pensada para seguirse por número de ejemplar: el número 1 de 1993 es el referente, y la mayoría de los siguientes son fáciles de conseguir. Para elegir entre el formato original y una reimpresión, nuestro artículo Catwoman, edición recopilatoria o número suelto explica cómo inventariar cada ejemplar por separado.

Puesto 6: Joëlle Jones, Catwoman (2018)

La serie relanzada en 2018 abre con el número 1, tras la separación entre Selina y Bruce en Batman #50. Joëlle Jones escribe y dibuja el arranque, en un registro de crimen urbano. El dibujo tiene una nitidez que recuerda al trabajo de Cooke.

Importa porque ofrece una versión contemporánea del personaje, sin el peso de un evento, y porque demuestra que la serie en solitario puede reconstruirse en torno a una autora-dibujante. Sirve al lector que quiere una entrada reciente y legible. El resto de la serie cambia de equipo, y las fuentes no coinciden en la división exacta de los ciclos: nos limitamos al comienzo, es decir, al número 1 de 2018.

El formato: números sueltos recientes, fáciles de encontrar, o la primera edición recopilatoria del ciclo de Jones. Una serie moderna se presta bien a comprarse en lote.

Por cuál empezar según su perfil

Es nuevo en Catwoman. Empiece por Brubaker y Cooke, con Selina's Big Score y después los primeros números de la serie de 2002. No hacen falta requisitos previos.

Lee sobre todo Batman. Year One, y después Batman/Catwoman de Tom King y Clay Mann, le darán la relación y sus dos polos, desde los inicios hasta un ciclo posterior.

Le gustan las historias cerradas. When in Rome cabe en seis números, con principio y fin, y abre con un fuerte recurso visual.

Colecciona por épocas. Siga la serie de Jo Duffy y Jim Balent para los años noventa, después la de Brubaker para los dos mil y después la de Joëlle Jones para los dos mil diez. Tendrá tres referentes de inicio claros.

Busca los orígenes. Vuelva a los hitos de 1940 con nuestro artículo sobre la primera aparición de Catwoman, y después recorra la lista anterior en orden.

Lo que valen estos runs como colección

El valor de estos runs se lee en proporciones. La primera compara el ejemplar reciente con el más antiguo: los números de 2018 a 2022 abundan, mientras que los de 1987 o 1993 se conservaron con menos cuidado. La escasez depende, pues, del estado más que de la tirada.

La segunda proporción compara los primeros números con los siguientes. En todas las series de esta lista, el número 1 concentra la atención, y los demás se venden a un nivel notablemente inferior: esa es la lógica de estas series, no una anomalía. En miniseries como When in Rome, el conjunto completo es la unidad natural de colección.

La tercera proporción compara el anuncio con la venta concluida. Un precio pedido es la intención del vendedor. Un Catwoman #1 de 2002 y un Batman #404 no se valoran del mismo modo: el primero depende sobre todo del estado, el segundo también de la edición, de quiosco o de suscripción, que hay que identificar antes de comparar ejemplares entre sí. Este método evita pagar por el nombre de la historia en lugar del objeto real.

Por último, lleve el inventario elemento por elemento: el número suelto, la edición recopilatoria, el álbum de gran formato y la variante son líneas distintas. El error más común es fusionarlas en una sola, y eso falsea todas las estimaciones posteriores. Para un enfoque más amplio, consulte también nuestra guía sobre tomos encuadernados frente a números sueltos.

Los mejores runs de Catwoman: las preguntas frecuentes que responde este artículo

Preguntas frecuentes

El run de Ed Brubaker y Darwyn Cooke, lanzado con Catwoman #1 en enero de 2002, es el más elegido: establece a Selina como protagonista de una historia criminal callejera, con un traje rediseñado y un reparto de apoyo estable. Se lee sin conocer Batman, lo que lo convierte también en la mejor puerta de entrada.

No para la serie de 2002, ni para Catwoman: When in Rome, que se leen por sí solas. En cambio, Batman/Catwoman de Tom King y Clay Mann gana mucho si se lee después de Batman, porque se apoya en la relación entre Bruce y Selina y en varios años de continuidad.

No en sentido estricto: Year One (Batman #404-407, 1987) narra el primer año de Batman y Gordon, y Selina es en él un personaje secundario. Lo incluimos porque el pasado de Selina, tal como lo retoman series posteriores, arranca de esta reescritura de Frank Miller.

Las series tituladas Catwoman se numeran por volumen: la segunda empieza en 1993 con Jo Duffy y Jim Balent, la tercera en 2002 con Ed Brubaker y Darwyn Cooke, y un relanzamiento arranca en 2018 con Joëlle Jones. Las miniseries como When in Rome se suman a estas, sin numeración compartida.

Para leer, la edición recopilatoria es más cómoda, sobre todo en las historias cortas. Para coleccionar, el número suelto original y la edición recopilatoria son dos objetos distintos: el número 1 de una serie conserva su condición de referente, mientras que la edición recopilatoria se coloca como un libro. Inventaríe cada formato por separado.

¿Posee un Catwoman #1 o un número de Batman #404 a #407 y quiere calcular su estado antes de decidir qué conserva?

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